Negociación de deudas
Presentas tu situación y una propuesta ante un centro de conciliación autorizado. Tus acreedores se sientan a discutirla y, si se aprueba, pagas según lo acordado.
Si ya no puedes pagar lo que debes, la ley colombiana te da una salida: sentarte con tus acreedores y acordar cómo pagar según lo que realmente puedes. Te acompañamos en cada paso.
El régimen de insolvencia de la persona natural no comerciante (Código General del Proceso, Título IV) existe para quien dejó de poder pagar sus deudas. En vez de seguir acumulando intereses y cobros, se abre un proceso formal en el que se busca un acuerdo que tú sí puedas cumplir. Según tu caso, el camino puede ser uno de estos tres:
Presentas tu situación y una propuesta ante un centro de conciliación autorizado. Tus acreedores se sientan a discutirla y, si se aprueba, pagas según lo acordado.
Si ya lograste un acuerdo privado con tus acreedores, se puede someter a validación para darle fuerza legal y que se respete.
Cuando no es posible un acuerdo, un juez ordena liquidar los bienes para pagar las deudas hasta donde alcance, y se da por cerrado el proceso.
No hace falta estar en el peor momento para pedir ayuda, pero sí haber perdido el control de los pagos. Escríbenos y revisamos si tu caso cabe en el proceso.
Cada caso es distinto y los tiempos los marcan el centro de conciliación y tus acreedores, pero el camino general es este:
Por WhatsApp nos dices qué debes, a quién y cuál es tu situación. Sin juicios y con total confidencialidad.
Revisamos tus deudas, ingresos y bienes para ver qué camino te conviene y qué documentos hacen falta.
Preparamos y radicamos tu solicitud ante un centro de conciliación autorizado, con una propuesta de pago realista.
Se cita a una audiencia donde tus acreedores conocen y votan la propuesta. Te preparamos y te acompañamos.
Si se aprueba, pagas según lo acordado, con cuotas que sí puedes cumplir, y te orientamos mientras dure.
No es una condonación automática. El proceso busca un acuerdo de pago acorde con tu capacidad real, que puede incluir plazos, ajustes de cuotas o quitas, según lo que apruebe la mayoría de tus acreedores. No prometemos resultados: te explicamos con claridad qué es posible en tu caso.
En general, una vez admitida la solicitud se suspenden los procesos de cobro ejecutivo en tu contra y no se pueden iniciar nuevos mientras el trámite esté en curso. Lo revisamos contigo según tu situación particular.
Depende del camino. En la negociación de deudas normalmente conservas tus bienes mientras cumples el acuerdo. En la liquidación patrimonial se usan los bienes embargables para pagar las deudas. Algunos bienes, como los inembargables, están protegidos por la ley.
Los honorarios y los tiempos dependen de tu caso y de cada centro de conciliación. Escríbenos y te los explicamos con claridad antes de que decidas nada.
Sí. Lo que nos cuentas se usa únicamente para estudiar tu caso. Por eso la primera conversación es por WhatsApp y no pedimos documentos hasta que decidas continuar.
El proceso no borra automáticamente tu historial crediticio. Lo que sí hace es darte un marco legal para ordenar y cumplir tus obligaciones. Ponerte al día de forma ordenada es el primer paso para recuperar tu historial con el tiempo.
Dar el primer paso es lo más difícil. Escríbenos por WhatsApp, cuéntanos tu situación y te explicamos qué opciones tienes.